DEL ENGAÑO DE LA «LUZ» A LA VERDAD DE CRISTO: HOY ENTREVISTAMOS A CATALINA DAVIS
¿Es posible que aquello que llamamos «bienestar», «energía» o «terapia alternativa» sea en realidad una cadena que nos ata a la oscuridad? Hoy en Tekton tenemos el honor de recibir a una mujer cuya vida es un grito de advertencia para todo el pueblo católico: Catalina Davis, autora del revelador libro «La Gran Prisión: El precio oculto de las terapias alternativas».
De «maestra de luz» a la libertad en los sacramentos
La historia de Catalina no es la de una observadora externa. Ella vivió en el corazón de la Nueva Era (New Age). Fue una exitosa terapeuta internacional, experta en técnicas como el Reiki, el Yoga, la Bioneuroemoción, la Acupuntura y el Método Silva. Llenaba salas, asesoraba a cientos de personas y creía que tenía el poder de «crear su propia realidad».
Sin embargo, detrás de esa fachada de éxito y falsas sonrisas, Catalina vivía en una auténtica prisión espiritual. Su testimonio nos desvela cómo el demonio utiliza el lenguaje del «amor», la «sanación» y la «paz» para infiltrarse en la vida de los fieles, sustituyendo la Gracia de Dios por el culto al ego y el contacto con entidades peligrosas.
¿Qué descubriremos en esta entrevista?
Hoy, Catalina se sienta con nosotros para romper el silencio sobre temas que hoy son virales pero sumamente peligrosos:
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El engaño del Reiki y las energías: Por qué un católico no puede «jugar» con la manipulación energética.
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Las Constelaciones Familiares: El riesgo de abrir puertas espirituales buscando sanar el pasado.
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El discernimiento con exorcistas: Catalina nos contará cómo tuvo que pasar por un proceso de liberación tras descubrir que sus supuestos «dones» no venían del Espíritu Santo.
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La señal del Cáliz: Cómo la Providencia la rescató del abismo para convertirla en una vasija nueva en manos del Alfarero.
Una advertencia necesaria
En un mundo donde lo esotérico se disfraza de ciencia o de espiritualidad «light», el testimonio de Catalina Davis es una brújula necesaria. Ella es la prueba viva de que el mal no cura, solo desplaza el dolor para cobrarse un precio mucho más alto: nuestra paz y nuestra alma.
No te pierdas esta entrevista exclusiva. Es el momento de abrir los ojos y comprender que no hay más sanación que la que brota de las llagas de Jesucristo y de la vida sacramental.
«Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Juan 8:32).


