La historia de la Iglesia

La historia de la Iglesia

1. Concepto de Iglesia

La Iglesia es la sociedad de fieles fundada por Jesucristo, cuyo jefe supremo es el Papa. Jesucristo fundó su Iglesia para la santificación y salvación de todos los hombres. Los hombres se santifican por la oración, los sacrificios,  la recepción frecuente de los sacramentos instituidos por Jesucristo. Por su fundador, Jesucristo, la Iglesia es una sociedad divina; por los fieles que la formamos, la Iglesia es una institución divina. La Iglesia fundada por Jesucrist es una, santa, católica y apostólica. La única iglesia fundada por Jesucristo es la Iglesia Católica, porque sólo la Iglesia Católica tiene la lista legitima de todos los Papas, sucesores de San Pedro.
2. Historia de la Iglesia
La Historia de la Iglesia es el conjunto de hechos que reflejan su desarrollo externo, en la vida social, y la organización de su vida interna. La Historia externa de la Iglesia es el conjunto de hechos sucedidos desde su fundación por Cristo y su expansión por el mundo hasta nuestros días.  La Historia interna de la Iglesia nos da a conocer su organización, su culto, sus sacramentos, su actividad pastoral, su desarrollo doctrinal y la vida moral e intelectual de sus miembros. La Historia de la Iglesia suele dividirse en períodos o edades: Edad Antigua (1-681), Edad Media (681-1303), Edad Moderna (1303-1648), Edad Contemporánea (1648-1942)
3. Importancia de la Historia de la Iglesia
La actuación de la Iglesia a través de los siglos es sencillamente admirable. Su maravillosa difusión por el mundo, superando las persecuciones de sus enemigos. La santidad de sus héroes, mártires y confesores, sus admirables realizaciones en todos los ámbitos sociales y culturales, hacen que la Iglesia Católica sea respetada y admirada hasta por sus propios enemigos. El estudio de la Historia de la Iglesia es importantísimo para que las personas se confirmen en su fe y amor a Nuestra Madre Iglesia. Muchos paganos, ateos y católicos descreídos, se harían católicos auténticos si conocieran la verdadera historia de la Iglesia.
4. La iglesia es santa
La Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, es Cristo mismo, vivo y resucitado que sigue ofreciéndose en inmolación por la salvación de todos los hombres, en cada época y tiempo de la historia del mundo.  La Iglesia es Santa porque su fundador es santo, su doctrina es santa, sus sacramentos santos, su misión santa, infinitud de sus fieles son santos y su Madre, la Virgen María, es santísima.  Pero la Iglesia santa, que peregrina en la tierra, esta compuesta de hombres y mujeres con muchas debilidades que inclinan al pecado. Todos los que formamos la Iglesia, desde el Papa al niño más pequeño, tenemos que pedirle perdón al Señor cada día de nuestras infidelidades, debilidades y pecados. También hemos de confesarnos a menudos para estar en gracia de Dios. Por ello podemos decir que en la Iglesia hay pecadores aunque la Iglesia es santa.  La Historia de la Iglesia es apasionante, porque en ella se entrecruza lo divino y lo humano, la voluntad de Dios y la voluntad de los hombres.
5. Enemigos de la Iglesia
Como vas a aprender en los próximos artículos de historia, la Iglesia ha sido siempre perseguida a muerte por sus enemigos exteriores. Sin embargo, la Iglesia permanecerá viva hasta el fin del mundo, como prometió su divino fundador.  El peligro actual de la iglesia, es que sus enemigos de siempre, aunque no han cesado de atacarla desde fuera, ahora también se han infiltrado dentro de la Iglesia, para destruirla desde dentro. Vano intento, porque el Señor siempre protegerá a su Iglesia. Uno de los peores enemigos de la Iglesia, el marxista y comunista Lenin, dijo: “A la Iglesia no se le puede combatir de frente sino desde dentro… camaradas penetrad en la Iglesia” El Papa Pablo VI dijo: “Hoy después del Concilio la Iglesia pasa por la prueba de los grandes sufrimientos… Sufre por la rebeldía inquieta, crítica y demoledora de tanto de sus hijos, los predilectos, maestros y seglares contra su íntima e indispensable comunión, contra su existencia institucional, contra su autoridad, insustituible principio de verdad, unidad y caridad; contra sus mismas exigencias de santidad y sacrificio. La Iglesia sufre por la deserción y el escándalo de ciertos eclesiásticos que crucifican hoy a la Iglesia”
El Papa San Juan Pablo II predicaba continuamente a todos los cristianos que no debemos tern miedo a ser santos. Porque hoy la Iglesia necesita muchos hijos santos que la defiendas de los ataques de sus enemigos exteriores y, sobre todo, de los enemigos con piel de oveja que como “el humo de Satanás se han infiltrado en la Iglesia” (Pablo VI)

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