Evangelio del día 14 de Noviembre 2018

Comentario del evangelio del día: (Lc 17,11-19)

En la antigüedad, Ios leprosos no podían participar del culto y de la vida social, para proteger a los demás del contagio. Era una enfermedad muy grave y de difícil curación. Si una persona contraía la lepra, su vida se volvía oscura, se convertía en un muerto en vida, vagaba en solitario. Cuando alguno se consideraba curado, debía presentarse a los sacerdotes para que certificaran su curación. Sólo entonces era admitido al culto y, de ese modo, se reinsertaba en la sociedad. La curación de la lepra era un poderoso signo de liberación y restauración del ser humano. Cuando Jesús curaba leprosos, mostraba de una manera luminosa que ÉI venía a buscar nuestro bien. Pero ¡cuánto nos cuesta ser agradecidos! Sólo uno de los diez leprosos sanados volvió a glorificar a Dios por su curación.

Dejar un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.