• 26/09/2026

Evangelio del día 9 de noviembre 2020

Evangelio del día

Cita del evangelio del día: Jn 2,13-22

Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: «Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado». Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará.

Los judíos entonces le replicaron diciéndole: «Qué señal nos muestras para obrar así?». Jesús les respondió: «Destruid este templo y en tres días lo levantaré». Los judíos le contestaron: «Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?». Pero Él hablaba del Santuario de su cuerpo. Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.

Comentario del evangelio del día por San Beda:

Cuando el Señor vino a Jerusalén, se dirigió en seguida al templo a orar, dándonos ejemplo de que cuando lleguemos a algún punto donde hay un templo de Dios, debemos dirigirnos lo primero a él y hacer oración. Por esto dice: «Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos.» (super Mat 21, 12).

«Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas…»Como algunos venían de muy lejos y no podían traer consigo lo que habían de ofrecer, lo obtenían allí por dinero. Por lo que los escribas y los fariseos ordenaron en cierta época que hubiese esta clase de animales en el templo, para que los que viniesen comprasen y los ofreciesen, y después vendían a otros lo que antes ya se había ofrecido, y así obtenían una inmensa ganancia. Con este fin había cambistas que estaban en sus mesas facilitando los contratos entre los compradores y vendedores de víctimas con su dinero; por esto dice: «Y a los cambistas en sus puestos.»Mas el Señor, no queriendo que en su casa hubiese negociaciones terrenas, ni aun las que parecían honestas, arrojó fuera a todos los negociantes.

En esta lección se revela la doble naturaleza de Cristo: la humana, en cuanto le acompaña su Madre; y la divina, en cuanto se demuestra que es verdadero Hijo de Dios.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Política de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Para más información consulta nuestra Política de Cookies: Política de Cookies