Tocar a Cristo con la fe, no con los sentidos. – San Bernardo

Tocar a Cristo con la fe, no con los sentidos. – San Bernardo

San Bernardo Abad: Tocar a Cristo con la fe, no con los sentidos

 

Sólo el sentido del oído puede alcanzar la verdad, porque solo él entiende la palabra… nos dice San Bernardo. “No me toques”, esto es: desentiéndete de ese sentido seductor;apóyate en la palabra y familiarízate con la fe. La fe ignora el error, la fe abarca lo invisible, no conoce la limitación de los sentidos; además trasciende los límites de la razón humana, el proceso de la naturaleza, los términos de la experiencia ¿Por qué le preguntas a la mirada lo que no puede saber? ¿Para qué se empeñan las manos en palpar lo que le supera? Todo lo que te pueden enseñar es de un nivel inferior. Pero la fe te dirá de mí cosas que no menguan en nada mi majestad. Aprende a poseer con más certeza, a seguir con más seguridad lo que ella te aconseja.

«No me toques, que aun no estoy arriba con el Padre». Como si cuando haya subido, quisiera que lo tocasen o fuese ello posible. Claro que podrá; pero con su afecto, no con sus manos; con el deseo, no con la mirada; con la fe, no con los sentidos. ¿Por qué quieres tocarme ahora, si valoras la gloria de mi resurrección por lo que te dicen los sentidos? ¿No sabes que durante el tiempo de mi mortalidad, los ojos de mis discípulos no pudieron soportar la gloria de mi cuerpo transfigurado, que aún debía morir?

Todavía complaceré tus sentidos revistiéndome de siervo, para que puedas conocerme como antes. Pero mi gloria es extraordinaria…Prescinde, pues, de tu juicio… de un misterio reservado para la fe… Lo que el ojo nunca vio, ni oreja oyó, ni hombre alguno ha imaginado (1Co 2,9), la fe lo lleva cerrado y lo guarda sellado dentro de sí misma. Me tocará dignamente la fe, si me acepta sentado a la derecha del Padre (Mc 16,19; Sal. 109,1), no en la forma de siervo, sino en un cuerpo celestial idéntico al anterior, aunque de forma distinta. ¿Por qué quieres tocar mi cuerpo deforme? Espera un poco y tocarás mi cuerpo hermoso. Pues lo que ahora es deforme se volverá bello.

San Bernardo, abad.

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1 Comentarioen este Artículo

  1. margarita

    Muy cierto lo que nos dice Jesús, nosotros vemos con sentidos y con la mente con mucho ruido, pedimos tantas intenciones que no escuchamos que Dios nos hable en el mismo silencio de corazon a corazon, es la forma única de poder platicar con el y tener una verdadera confesión y platicar de nuestros problemas, mientras que en el ruido , es la distracción, la cual es completamente diferente, no te consentrar, por que la mayor parte no hemos acostumbrado a la conciencia de como debemos escuchar a Dios y ver qué es lo que él tiene que contarnos y para hacer eso posible …es hacer mucha oración, estar en un ambiente de silencio, ya sea en la capilla de adoración perpetua donde el Silencio y el encuentro de Dios es únicamente la conversación en silencio y verlo, darle gracias por lo que el dio su vida para el perdón de nuestros pecados e imitar sus virtudes cuando el estuvo con nosotros.
    y lo que actualmente otros se repite la misma historia de la cruxificcion de jesus cada humano en esta era que no cree en su palabra o en el es cada flagelado que le volvemos a dar y una misma lanza que atraviesa nuevamente a su corazón junto con el de su madre la santisima Virgen Maria.

    Muchas gracias Tekton por hacer que cada día aprenda mas aquí con ustedes y muchas bendiciones .

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