7 comportamientos que alimentan a los demonios: advertencias de un exorcista católico
En el mundo espiritual, nada es neutral. Todo lo que hacemos, pensamos o deseamos tiene consecuencias. Así lo afirma el reconocido exorcista Monseñor Stephen Rossetti, quien alerta sobre siete comportamientos que alimentan a los demonios y fortalecen su presencia en nuestras vidas. A través de años de experiencia en el ministerio de liberación, Rossetti ha identificado patrones que permiten a los espíritus malignos ganar terreno… incluso durante exorcismos.
Este artículo, basado en sus reflexiones y vivencias, no solo te mostrará cómo puedes alimentar sin saberlo a los demonios, sino también cómo sanarte y liberarte espiritualmente por medio de la gracia de Dios. Sigue leyendo y descubre si sin darte cuenta estás abriendo puertas al mal.

¿Por qué los demonios se fortalecen?
«Uno de los principios básicos de un exorcismo es matar de hambre a los demonios», explica Rossetti. Pero, ¿qué ocurre cuando eso no sucede? En algunos casos, incluso con sesiones semanales intensas, los demonios se fortalecen. ¿Por qué? Porque la persona sigue alimentando al enemigo desde dentro, por sus decisiones, pecados o actitudes persistentes.
En una ocasión, recuerda el exorcista, los demonios se burlaron de él a través de un poseso:
“¿Qué tal con [X]?”, dijeron con sarcasmo. Sabían que en otro caso su influencia crecía. No estaban siendo debilitados… estaban siendo alimentados.
Los 7 comportamientos que alimentan a los demonios
Estos son los comportamientos espiritualmente más peligrosos, según el exorcista. Todos tienen en común que alejan el alma de Dios y la exponen a influencias espirituales malignas:
- Recaer en conductas pecaminosas y relaciones impía:
La reincidencia en el pecado mortal, especialmente cuando es voluntaria y sin propósito de enmienda, fortalece al demonio. Relaciones afectivas o sexuales fuera del orden moral cristiano abren puertas a la opresión espiritual.
- Tener miedo a Satanás y a los demonios
El miedo desordenado no viene de Dios. El demonio se alimenta del pánico, la desesperanza y la sumisión espiritual. El temor paraliza y debilita el alma.
-
Ira, enojo y rabia descontrolados
La ira persistente, el rencor y la violencia son territorios fértiles para la acción demoníaca. San Pablo advierte: “No se ponga el sol sobre vuestra ira… ni deis ocasión al diablo” (Ef 4:26-27).
-
Falta de perdón
Negarse a perdonar es como encerrar el alma en una cárcel espiritual. La falta de perdón impide la sanación y crea una brecha por la que el demonio actúa.
-
Orgullo espiritual y falsas experiencias místicas
Buscar «experiencias espirituales» sin discernimiento y fuera de la obediencia a la Iglesia, puede llevar al engaño del maligno. El orgullo espiritual ciega el alma y la aleja del verdadero Dios.
-
Acudir a chamanes, curanderos o rituales paganos
El recurso a prácticas esotéricas o pseudorreligiosas fuera del cristianismo alimenta directa y poderosamente a los demonios. La Nueva Era, el reiki, el espiritismo, los rituales indígenas sin discernimiento cristiano… abren puertas peligrosas.
-
Adivinación: ouija, tarot, magia, numerología, horóscopos
Cualquier forma de adivinación es condenada por Dios (cf. Dt 18,10-12) y abre el alma a fuerzas ocultas. Aunque parezcan inofensivas, estas prácticas alimentan la acción demoníaca.
¿Cómo cerrar las puertas y liberarse?
Rossetti recuerda que siempre hay esperanza. Cristo tiene poder absoluto sobre el demonio. Si has participado en alguna de las prácticas anteriores, o reconoces en tu vida alguno de estos comportamientos, hoy puedes empezar un camino de sanación y libertad. Para ello, el alma necesita alimentarse de Dios.

Aquí están 7 maneras concretas para fortalecer el alma y romper con la acción demoníaca:
-
Confesión frecuente y Comunión eucarística
Los sacramentos son la medicina más poderosa del alma. La confesión bien hecha y la Eucaristía frecuente limpian y fortalecen el espíritu.
-
Meditación diaria de la Palabra de Dios
La lectura orante de la Biblia te conecta con la verdad, la luz y la voz de Dios.
-
Adoración Eucarística y Horas Santas
La presencia real de Jesús en la Eucaristía sana, libera y transforma. Dedicar tiempo al Santísimo es clave en la batalla espiritual.
-
Rezo diario del Rosario y oraciones marianas
Nuestra Señora es la gran vencedora del demonio. El Rosario es un arma espiritual potentísima.
-
Ayuno y limosna
El ayuno debilita el orgullo y fortalece el alma. La caridad abre el corazón a la gracia de Dios.
-
Amor y confianza en Jesús
Una vida centrada en el amor a Dios, con actos concretos de entrega y confianza, cierra la puerta a la desesperanza y al mal.
-
Oraciones de liberación (como Auxilium Christianorum)
Las oraciones específicas de liberación, realizadas con fe y perseverancia, ayudan a cortar ataduras espirituales y a alejar las influencias demoníacas.
Una reflexión poderosa para la Cuaresma (y para siempre)
El exorcista propone que en esta Cuaresma nos hagamos dos preguntas fundamentales:
¿Estoy alimentando a los demonios en mi vida?
¿Estoy alimentando mi alma con la gracia de Dios?
Estas preguntas no solo son claves en la vida espiritual… son urgentes. El combate espiritual es real, y cada día elegimos de qué lado estamos.
AYUDANOS A SEGUIR ADELANTE CON NUESTRA MISIÓN CON UN DONATIVO
CONOCE NUESTRA MISIÓN EN LA WEB DE JOVENES DE SAN JOSÉ

