Los padres del desierto 12 mejores consejos de para luchar contra las pasiones de la carne

Los padres del desierto 12 mejores consejos de para luchar contra las pasiones de la carne

Hablan los padres del desiertos:

1.- El abad Pastor dijo: «Si Nabuzardán, el jefe de cocina, no hubiese venido, no se hubiese incendiado el templo del Señor (cf. 2 Re 25,8). Del mismo modo, si la gula y la hartura en el comer no penetran en el alma, nunca sucumbirá el espíritu en su lucha contra el enemigo».

2.- Se decía del abad Pastor que cuando le invitaban a comer iba a disgusto y contra su voluntad, para no desobedecer y contristar a sus hermanos.

3.- Dijo el abad Pastor: «Así como el humo expulsa a las abejas para retirar la dulce miel que han elaborado, así las comodidades corporales arrojan del alma el temor de Dios y le roban toda obra buena».

4.- Se decía del abad Pior que comía caminando. Y al preguntarle uno por qué comía así, respondió que no comía como el que realiza una ocupación sino como el que realiza una cosa superflua. A otro que le hizo la misma pregunta le contestó: «Es para que mientras como el alma no experimente ningún placer corporal».

5.- Decían del abad Pedro Pionita, que vivía en las Celdas, que no bebía vino. Cuando se hizo viejo, le rogaban que tomase un poco. Como no aceptaba, se lo mezclaron con agua y se lo presentaron. Y dijo: «Creedme, hijos, que lo considero un lujo». Y se condenaba a si mismo por tomar ese agua teñida de vino.

6.- Se celebraron un día misas en el monte del abad Antonio, y se halló allí un poco de vino. Uno de los ancianos llenó una copita y se la llevó al abad Sisoés y éste se la bebió. Recibió una segunda copa y la bebió también. Pero cuando le trajeron la tercera, la rechazó diciendo: «Alto, hermano, ¿acaso ignoras que existe Satanás?».

7.- Un hermano pregunto al abad Sisoés: «¿Qué debo hacer? Porque cuando voy a la iglesia a menudo los hermanos me retienen por caridad para la comida». Y dijo el anciano: «Es cosa peligrosa». Y su discípulo Abraham le preguntó entonces: «Si se acude a la iglesia el sábado y el domingo y un hermano bebe tres copas, ¿es demasiado?». «No lo sería si no existiese Satanás», respondió el anciano.

8.- El abad Silvano y su discípulo Zacarías llegaron un día a un monasterio y, antes de despedirse, les hicieron tomar un poco de alimento. Y en el camino, encontraron agua y el discípulo quiso beber, pero el abad Silvano le dijo: «Zacarías, hoy es ayuno». «Padre, respondió Zacarías, ¿no hemos comido hoy?», y el anciano le contestó: «Aquella comida la hicimos por caridad, pero ahora, hijo, guardaremos nuestro ayuno».

9.- Santa Sinclética dijo: «El estado que hemos elegido nos obliga a guardar la castidad más perfecta. Porque los seglares piensan que guardan castidad, pero es necedad ya que pecan con los otros sentidos, sus miradas son poco decentes y ríen desordenadamente».

10.- Dijo también: «Así como las medicinas amargas alejan a los animales venenosos, el ayuno, con oración, arroja del alma los malos pensamientos».

11.- Decía también: «No te dejes seducir por los placeres de los ricos de este mundo, como si estos goces encerraran alguna utilidad. Por ellos dan culto al arte culinario. Pero tú, estima en más las delicias del ayuno y de una comida vulgar. Ni siquiera te sacies de pan, ni desees el vino».

12.- «La serpiente con sus insinuaciones arrojó a Eva del paraíso. Lo mismo ocurre al que habla mal del prójimo: pierde el alma del que le escucha y no salva la suya».

No te pierdas los otros artículos de los Padres del Desierto.

Algunos artículos más sobre los mejores consejos de los padres del desierto.

Tu donativo hace posible nuestra labor apostólica. Necesitamos que sigas ayudándonos con tu oración y si es posible con un pequeño donativo mensual o puntual. Gracias y que Dios te bendiga.

Dejar un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.