Jesús única revelación del amor

Jesús única revelación del amor

Jesús única revelación del amor.

Jesús es el camino, la verdad y la vida. ( Juan 14, 6) Por lo que la deducción de que no hay dos verdades, ni dos caminos que conduzcan a la vida es para mi del todo correcta. Sin embargo uno puede llegar al verdadero camino, habiendo comenzado su ruta en otro punto de inicio, que él llamará su verdad. En Jesús se revela la plenitud del amor, por ello Él es el amor por el que aprendemos lo que es el Amor verdadero.

Una doctrina basada en otro camino que no es el de la única verdad, el del único camino y el del único amor verdadero que nos conduce a la vida, no es una doctrina verdaderamente plena ni verdaderamente correcta, puesto que en ella no residen los fundamentos de la perfección que se realizan de forma completa y perfecta en Cristo.

El que dice amar si no ama como Cristo, no ama perfectamente. La esencia del amor solo nace de Dios, pues Dios es amor. El verdadero amor es vida, y da vida que crea y se recrea. Es buen ejemplo ver que en la unión entre hombre y mujer el amor perfecto se realiza en su totalidad. Puesto que el fruto que nace de dicha unión es una vida nueva. En ellos si reside el verdadero amor de Dios. Ya que lo que no puede dar vida, no tiene su raíz en el verdadero amor. El amor verdadero es la entrega total libre de las pasiones de la carne.

Aquel que afirma no haber conocido a Jesús, no puede entrar en el cielo, no solo porque en el cielo no hay nada impuro sino también porque la doctrina que practica no esta basada en la única verdad, que es la que enseña Cristo en la cual el amor es perfecto. Por lo que irremediablemente dicha persona cometerá faltas de caridad que no podrá evitar, pues su razonamiento nunca podrá ser perfecto, pobre hijo de Dios que en una senda errónea practica una doctrina que no le enseña amar de forma perfecta.

Dice Juan citando palabras pronunciadas por el mismo Jesús:
Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie va al Padre sino por mi. (Juan 14, 6)

Queda bien claro que no hay otro camino para llegar a Dios que el de Jesús y que Él es la única verdad que nos conduce a la vida que reside en el seno del Padre. La vida es la salvación por la cual ya en esta vida podemos empezar a disfrutar si avanzamos por el único camino verdadero.

Cada ser pensado en el seno de Dios antes de la creación, es un ser único llamado a vivir plenamente la felicidad completa ya en esta vida. Algo inscrito en la más profundo de nuestro ser nos hace buscar la vida divina durante toda nuestra existencia humana. Creer que hay personas en el mundo que no tienen acceso a Dios es una idea del todo absurda.
La venida de Jesús en la plenitud de los tiempos en Belén, no fue solo para unos cuantos, Jesús vino para todos y a todos quiere dar una felicidad completa. En algún momento de la vida de cada hombre y mujer desde que Jesús llega hasta nuestro días, Jesús se revela a cada uno de forma particular, por caminos que no podemos imaginar, pues Él ama a todos y a cada uno de forma única y personal. Incluso a aquel aborigen que vive en ese recóndito pueblo escondido en la selva, detrás de esa montaña inaccesible. Ese también está llamado a conocer esta felicidad plena y Dios que es todopoderoso, encuentra la forma de revelarle Jesús en algún momento de su vida. Pues nadie va al Padre sino por mi. (Juan 14, 6)

Y si nadie va al Padre sino por mi cabe pensar que Dios en su inmensa misericordia encuentra el camino por el cual revelará a Jesús a toda la humanidad de forma particular. Vivir plenamente el amor de Jesús en mi vida me llena a tal punto que no soy capaz de imaginar que tantísimo amor me es propuesto únicamente a mi, o únicamente a los que buscan a Jesús.

Más sobre el autor: Marc es un Joven de San José.

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